Sentarme de nuevo frente a Pablo Fernández tenía algo especial. No solo porque sea el CEO de Spot Explorer, sino porque esta es la segunda vez que lo entrevisto. Pablo fue uno de los primeros invitados del podcast, cuando el proyecto acababa prácticamente de arrancar, hace algo más de un año. Volver a charlar ahora, con todo el camino recorrido por ambos, aporta una perspectiva muy distinta.
La primera conversación fue casi fundacional. Esta segunda ya es una charla de madurez: de decisiones tomadas, de aprendizajes reales y de visión a largo plazo. Y eso se nota desde el primer minuto.
Un proyecto que ha crecido sin perder identidad
Spot Explorer nace de una experiencia muy concreta: la decepción de encontrarse una playa icónica de Tailandia completamente masificada. Aquello no fue una anécdota, fue un punto de inflexión. Años después, Pablo volvió a ese mismo lugar, lo vivió en soledad y entendió algo clave: el problema no es el destino, sino cómo se vive.
En esta segunda entrevista se percibe claramente cómo esa idea inicial no solo se ha mantenido, sino que se ha refinado. Hoy Spot Explorer busca rutas alternativas incluso en países muy visitados, apuesta por la flexibilidad logística como los campers 4×4 en Islandia y prioriza la experiencia real frente al viaje perfecto y encorsetado.
Viajar mejor, no más lejos
Hablando con Pablo queda claro que no se trata de descubrir “lugares secretos”, sino de mirar donde otros no miran. Incluso fuera de temporada alta, cuando llenar viajes es más complejo, la experiencia suele ser mucho más auténtica. Una reflexión poco cómoda a nivel comercial, pero muy honesta a nivel de proyecto.
Esa forma de entender el viaje conecta mucho con cómo yo mismo veo el crecimiento: menos ruido, más criterio y decisiones que tengan sentido a largo plazo.
Crecimiento, Fitur y visión de futuro
Hablamos también de crecimiento y de lo que supone estar en espacios como Fitur. Pablo lo define como un punto de conexión clave, casi obligatorio, para entender hacia dónde se mueve el sector. Spot Explorer empieza a jugar en otra liga, pero sin necesidad de disfrazarse de lo que no es.
De cara al futuro, su visión es clara y estratégica:
por un lado, viajes más accesibles para un público amplio; por otro, expediciones de alto nivel a destinos extremos como Groenlandia o la Antártida. Además, está desarrollando un nuevo formato de viajes tipo Pekín Express con creadores de contenido, un concepto que puede tener un recorrido muy potente si se ejecuta con cabeza.
La montaña como filtro de realidad
Uno de los bloques más interesantes volvió a ser el de la montaña y la seguridad. Aquí no hay épica gratuita. Pablo habla desde la experiencia: exceso de confianza, mal de altura, la importancia de respetar los tiempos del cuerpo y, sobre todo, saber renunciar cuando las condiciones no son seguras.
La montaña igual que el mar es una escuela de vida. Te obliga a planificar, a ser humilde y a entender que volver a casa es parte del éxito. Esa mentalidad se refleja directamente en cómo organiza sus expediciones y lidera equipos.
Comunidad antes que cliente
Otro punto clave de la charla fue el perfil del viajero. No va de edad ni de rendimiento físico, va de actitud. Por eso realizan una pequeña entrevista previa y por eso muchas personas que llegan solas terminan formando una auténtica pandilla de amigos.
Viajar con dos líderes por expedición, bien preparados y con margen para gestionar imprevistos, no es un detalle operativo: es una forma responsable de entender la aventura.
Conclusión personal
Volver a entrevistar a Pablo Fernández después de más de un año ha sido confirmar que algunos proyectos crecen sin traicionarse. Spot Explorer mantiene intacta su esencia, pero ahora tiene más estructura, más visión y más recorrido.
Este podcast no ha sido solo una charla sobre viajes. Ha sido una conversación sobre criterio, respeto por la naturaleza y decisiones bien pensadas. Y eso, tanto en la montaña como en los negocios, es lo que acaba marcando la diferencia.