La nueva edición de los 55 mejores restaurantes de la Comunidad Valenciana reafirma el momento excepcional que vive la región. Técnica, producto y criterio convergen en propuestas que se consolidan por mérito propio.
Entre todos ellos, Cal Paradís destaca como referencia absoluta. Su cocina no solo representa territorio: lo trasciende. La sensibilidad con la que Miguel Barrera interpreta la estacionalidad, la pureza del producto y la sutileza técnica confirman una madurez que lo sitúa en un nivel superior. No es un restaurante que siga tendencia; es un restaurante que marca dirección. Su Estrella Michelin es consecuencia lógica de años de coherencia, precisión y evolución constante. Cal Paradís es paisaje convertido en alta cocina.
A continuación, dos proyectos igualmente sólidos y en crecimiento:
Anhelo continúa afianzando una identidad propia, con una cocina de líneas claras, ejecución impecable y narrativa precisa. No hay concesiones superfluas. Su propuesta avanza con elegancia y metodología, consolidando un espacio gastronómico que respira criterio.
Vinatea mantiene su posición entre los nombres que aportan equilibrio y técnica a la región. Tradición interpretada con inteligencia, cocina meditada y un respeto absoluto por la esencia mediterránea. La constancia y el compromiso con la calidad lo sostienen como valor seguro en el panorama.
Esta edición deja claro que la Comunidad Valenciana no solo compite: lidera. La selección de los 55 mejores restaurantes es un reconocimiento al esfuerzo, la profesionalización y la visión culinaria que define a la región.
Y en el centro de ese liderazgo, Cal Paradís brilla con luz propia.